tuercas

 

no es fácil pasear

entre huecos y penumbras,

caminar entre olas de alquitrán

a la espera de que suba la marea.

 

no es difícil fenecer

entre nubes de hollín estanco,

acariciar resuellos y padrastros

en soleadas tardes fosforescentes,

nadar en cielos de iluso almíbar

siguiendo caricias de carmín blanco.

 

días que pasan de soslayo,

cuencas oculares sin débitos ni pagarés,

huellas que no dejan rastro,

sombras chinescas sobre la misma pared,

que nos vio resurgir

en el bucle infinito del cruel carrusel,

que tras cada revolución

nos presenta a las puertas de la zanahoria,

en el mismo punto de partida,

con la misma amnesia ventricular,

con un lenguaje por aprender

y con cada sentido por dilucidar.

 

imagen de cuenta inactiva en pixabay.