sediento ensayo sobre la energía mareomotriz (ii)

 

quiero empezar este vals

tejiendo miles de hilos de hiedra,

enredarlos en nuestras piernas

y llevar el compás

al tintineo de tu caminar.

 

quiero hablar

te,

sumergirme en tu madrugada,

que me abras en canal,

que humedezcas mi lacrimal.

sentir la fragilidad en tus brazos

y la delicadeza en los míos.

 

quiero entonces seguir rodando,

hasta sudar

entre miles de hilos de tierra,

que acaricien los poros de nuestra esencia,

que se nutran con los mantos de la sinergia

de dos cumbres a punto de estallar.

 

quiero arrancar

te

las bragas,

que riegues mi universo en llamas

y empaparme así de tu sabiduría inguinal.

 

quiero,

quiero rematarme,

y que me muestres la furia de tu lujuria,

subir de tu mano al corcel alado

y sentir por fin

que buceamos sin bombonas,

que la escafandra no es cuestión de moda,

y que nuestros pulmones estallan en la profundidad.

 

quiero.

quiero que el gallo aplauda

al vernos abiertos a un nuevo amanecer.

 

imagen de schäferle.