– yo.
– ah, perfecto.
– … y como te iba diciendo. tengo el jardín como nunca, y la casa como los chorros del oro. qué bien me está haciendo tu tienda, genaro.
– muchas gracias.
– pues es cierto, porque gracias a ti tengo el almacén totalmente ordenado y las cuentas claras y al día. antes de que llegaras tenía que hacerlo yo porque no me quería arriesgar. es que comprar a distancia no me convence. quiero conocer a la persona a la que le compro.
– te lo agradezco sinceramente. aunque a ver, no es que haya sido yo en particular por poner la tienda, sino que se trata de la calidad del género. que no traigo imitaciones ni marcas blancas.
– y por eso he venido yo, recomendado desde el pueblo de al lado.
– ah, pues ya le toca a usted, ¿qué es lo que quiere?
– ¿a cuánto va la vida? ¿y qué variedad tiene?
– pues depende de la procedencia. tengo namibio, ideal para grandes esfuerzos y altas temperaturas, tengo japonés, perfecto para tareas que impliquen orden y minuciosidad…
– desde que tengo un japonés en mi negocio no hace falta que me acerque a la burocracia. es perfecto.
– interesante. ¿y qué más tiene?
– creo que está buscando algo más selecto. y por fin la biotecnología nos está acercando a aquello con lo que ni siquiera podíamos soñar, tan solo leer en nuestros libros de texto.
– ah, la biotecnología, qué ciencia, qué forma de cambiarnos la vida. desde luego, no sé cómo podía vivir la sociedad antes de la crisis energética del 59.
– no quiero ni imaginarlo. ¿y qué sentido tenía? ¿todo el día mirando pantallas y buscando información inútil? ¿y para qué?
– para acabar en el hoyo.
– ni que lo digas. el objetivo hasta que todo reventó era conseguir la fuente energética más avanzada para poder seguir mirando pantallas. ¿pero en qué mundo vivían?
– en uno muy feo, porque para no querer ver qué tienes alrededor tiene que ser un mundo horrible.
– ya te digo. pero bueno, me duele pensar en todo lo que sucedió tanto en el 59 como en los años posteriores, pero nos llevó al día de hoy. y ahora no sé qué haría sin la fuente de energía limpia y duradera que son los clones.
– además, han mejorado tanto sus capacidades que ya no necesitan bolsa de excrementos ni recambio de nutrientes. tienen su propia mochila intercambiadora, y al finalizar el día ellos mismos la limpian y la dejan preparada para el día siguiente.
– y nada de contaminación, ni humos, ni agujeros atmosféricos, ni calentamiento global.
– bueno, a ver, que quería mostrarle a este señor que viene del pueblo de al lado la próxima generación de clones recién llegada de los laboratorios biotecnológicos: recreación de sujetos de diferentes épocas. tengo judíos expertos en finanzas, vikingos preparados para la navegación…
– los dos son perfectos si quisiera abrir un negocio de cara al mar, y teniendo tan cerca el puerto…
– por eso los he traído. y si a eso le añadimos a un fenicio comerciante lo tenemos todo para poder llevar a su empresa a buen puerto, y nunca mejor dicho.
– no se hable más. me llevo a los tres. ¿tienes servicio de reparto a domicilio?
– por supuesto. un hoplita y un ilota espartano le llevaran la compra y se la dejarán donde usted les indique.
– maravilloso.

