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somos

 

su bolsillo y sus costuras,

la sed de nuestro aliento,

el océano en un mar de dudas.

 

un fusil y una frontera,

sus odios y sus banderas,

sus catacumbas y sus cuartos trasteros.

 

la razón de su saliva,

su obcecación sin salida,

la rabia y la furia desmedidas.

 

sus riquezas y nuestra pobreza,

sus ejércitos y nuestras miserias,

sus leyes y nuestras penas.

 

los muertos y su memoria,

su agresión y nuestra defensa,

la naturaleza de un corcho, que siempre flota.

 

la culpa para olvidar a los culpables,

el dedo en el que nos fijamos,

no en lo que señale.

 

la tristeza y la angustia y la ira,

la mira,

de sus alturas siempre, no de las mías.

 

somos

 

cuando no soy,

cuando solo pienso y no lo siento,

cuando anteayer me arrastra con su precio,

cuando mañana es el pretexto

para no salir a la calle,

cuando una bala es más importante

que una gota de pasión

navegando libremente

por cada poro de tu cuerpo.

 

Imagen de Mehmet Turgut Kirkgoz en Pixabay