hoy aprendo a silbar
el son de tus melodías,
el susurro de tus sueños
que el viento posa
en las rodillas de nuestra vida,
el ritmo del aliento
que empaña los espejos
que no nos reflejan
a plena luz del día.
hoy comprendo tu ayer,
tu blanco y negro de hace dos semanas,
tu gris oscuro del jueves por la mañana.
la deriva sin más,
la más cruda invisibilidad,
la absurda y abrasada nada.
ser obviada sin consecuencias,
ser agredida y vejada ante la gran indiferencia.
hoy es presente,
solo hoy,
sin un paso atrás,
con un café con leche y dos tostadas,
con desayuno y cena de madrugada.
hoy es rutina y es fiesta,
alegría, dolor y pena
tierra y color,
cielo y esencias,
cayena y gengibre,
lavanda y hierbabuena.
hoy nos desvivimos por vivirnos,
porque caminar juntos
nos hace tan iguales,
tan humanamente distintos.
hoy se abre un paraguas
que nos descubre ante la tibia lluvia,
agua que más tarde arrecia,
que nos cala hasta los huesos,
que aplaca la carencia del abyecto,
que nos muestra la sed de sernos
sin temor a más quiebros y lamentos,
sin perder la avidez por nuevos cimientos,
sabiendo que solo sé que es contigo como me completo,
sabiendo que es conociéndome como más te deseo,
sabiendo que sin ti no soy yo,
y si no soy
qué hago con la mitad de todo mi espacio y de mi tiempo.
imagen del blog magas.
