ensanche

al final va a ser verdad

que naceremos ayer,

que morimos mañana,

que envejecer

no es más

que una pátina de estilo

sobre un fondo quebradizo.

 

que volar

es un ensayo de vértigo

entre redobles de látex

y asepsia carroñera.

 

que saltar

es asentir

entre sollozos y soslayos,

esperando a que sea

otro quien nos dirija,

rebaño,

a imberbes rediles de amianto,

a ensimismados callejones sin salida.

 

y así baila,

inexorable,

su majestad el tiempo.

 

para unos un remiendo,

ávidos por revolver

el miedo con el recuerdo.

 

para otros, un sustento,

que nos enciende y nos apaga,

que nos embebe

en el fragor de la batalla

que supone vivirnos cada día,

entre anhelos, amores, lágrimas y sonrisas.

 

 

a robe iniesta.